Las vacaciones: una oportunidad de afianzar los lazos familiares

Llegan las vacaciones de los niños y muchos de los padres de familia desconocen cómo aprovechar de manera efectiva el espacio de ocio que tienen sus hijos durante esta temporada. Si bien las responsabilidades y el afán del día a día pueden limitar la cantidad de interacciones de sus miembros para compartir plenamente, este periodo es ideal para que los padres vivan con sus hijos diversas experiencias que fortalezcan la unión familiar.

Como las vacaciones de los padres pueden no coincidir con las de sus hijos, es necesario planear experiencias enriquecedoras que los niños puedan disfrutar, determinar cómo será la distribución del tiempo y qué cosas pueden compartir con los adultos en los tiempos en que puedan coincidir juntos. No se trata de ocuparlos en cualquier actividad, sino de aprovechar al máximo sus gustos y habilidades. De esta manera podrán desarrollar nuevos intereses y fortalecer destrezas al tiempo que construyen memorias inolvidables.

Para Susan Cárdenas, Coordinadora del Centro aeioTU Nogal, “es importante que los padres dirijan y acompañen a los niños en este proceso, pues si bien que es un tiempo de descanso, también constituye una oportunidad para seguir creciendo y aprendiendo”. Aunque algunos padres lo vean como una tarea difícil, en la temporada vacacional se pueden mantener buenas rutinas de trabajo y concentración.

De acuerdo con la filosofía educativa de Reggio Emilia, en la cual está inspirada este centro, es importante acompañar a los niños a que vivan experiencias en las que tengan la posibilidad de explorar para descubrir el mundo a su alrededor. De esta forma ellos plantean hipótesis e investigan aquello que les interesa, construyendo así su conocimiento. Esto se logra ofreciendo a los niños diferentes materiales en ambientes que los inviten a jugar y, por medio del juego, potencializar su desarrollo. Susan Cárdenas ofrece algunos consejos para que este tiempo de vacaciones escolares sea aprovechado de manera efectiva:

  • El primer paso es preguntar qué tipo de actividades les gustaría realizar, que sean afines a sus gustos e intereses, de esta forma logramos que el niño disfrute toda la programación que tienen sus padres para aprovechar este tiempo al máximo.

  • Programar actividades que estén relacionadas con el juego y la diversión. Por ejemplo, reunir a todos los niños de la familia o del barrio y empezar a contar historias, a leer cuentos en un parque o espacios abiertos, de esta manera le damos la oportunidad a los pequeños de hacer volar la imaginación y tener nuevas aventuras.

  • Invitarlos a explorar en torno a la naturaleza. Sembrar una planta, escoger la semilla y explicarles la importancia de cuidarla y protegerla durante la temporada vacacional, con este tipo de actividades se obtiene un doble beneficio: cultivamos sus valores y les enseñamos cuales son las fases de crecimiento de una planta.

  • Enseñarles la programación de sus vacaciones como procesos de aprendizaje y no como cargas académicas, por eso recomendamos llevarlos a bibliotecas. La mayoría de ellas tienen una programación especial para esta temporada y eso nos ayudan a impulsar el amor por la lectura y la literatura.

  • Proponerles la realización de dibujos con materiales poco convencionales. Comprar implementos que no requieran mayor inversión como un pliego de cartulina, pinceles, arcilla o acuarelas. Buscar ropa vieja para que puedan ensuciarse y disfrutar de esta experiencia. La manipulación de estos elementos les ayuda a mejorar su motricidad y creatividad entre otros.

  • Realizar acciones como correr, saltar lazo o jugar escondidas, incentivar el ejercicio como un juego y una forma de cuidar su cuerpo por dentro y por fuera. Planear espacios en los que salgan de casa y de la cultura tecnológica en la que los niños se encuentran inmersos.

  • La música es un excelente aliado, la mejor forma de aumentar el desarrollo motriz, el entrenamiento auditivo, la sensibilización y la apreciación musical es por medio de los instrumentos. Inviten a sus hijos a conocer y a ensayar que instrumento musical le gusta más.

  • Los padres deben hacer seguimiento constante a las actividades de sus hijos, deben asegurarse que las nuevas prácticas estén encaminadas a un proceso de aprendizaje productivo.

  • Las rutinas y la alimentación deben mantenerse como en la temporada escolar, a pesar de que van a descansar, es contraproducente cambiar por completo los hábitos alimenticios.

Finalmente la coordinadora del Centro aeioTU Nogal aseguró que para los niños, en la primera infancia es fundamental tener este tipo de espacios que incentiven su aprendizaje, es clave sacar el mayor provecho al tiempo libre. El deporte, la lectura, el ejercicio y la actividad física benefician a los niños en su desarrollo.

Fuente: Revistaempresarial.com

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